Se nos recuerda que las bendiciones celestiales no se acumulan en nada que haya sido contado o numerado, y sin embargo, los hijos de Israel fueron sometidos a un censo. No obstante, Israel fue bendecido porque fue rescatado. “Y habló Dios a Moisés, diciendo: Cuando tomes el censo de los hijos de Israel según su número” (Shemot 30:11-13). Rabí Aba, Rabí Ajá y Rabí Yosi viajaban de Tiberíades a Tzipori. Mientras viajaban, vieron a Rabí Elazar que venía con Rabí Jiya. Rabí Aba dijo: Sin duda nos uniremos a la Shejiná. Esperaron hasta que llegaron a ellos. Tan pronto como llegaron a ellos, Rabí Elazar dijo: Está escrito con toda certeza: “Los ojos de Dios están sobre los justos, y Sus oídos atentos a su clamor” (Tehilim 34:16).