Empató el Sevilla. En estas circustancias, no es un dato menor. La noche en el Martínez Valero se puso para tentarse la famosa 'ropita', sobre todo por el rendimiento del equipo durante la primera hora larga de partido. A pesar de dibujar Almeyda una superpoblación de futbolistas por el sector central, los espacios en los metros más cercanos a la portería de Almeyda aparecían una y otra vez en cada ocasion que un futbolista vestido de blanco y verde se giraba con la pelota controlada.
Tampoco mejoraron los del 'Pelado' tras la salida del equipo en la segunda parte. Con Nianzou sobre el verde, los visitantes encajaron un segundo gol con una acción que retrató la contundencia defensiva del Sevilla a balón parado. Con todo perdido, y ya sin el francés en el campo, la figura de Akor Adams comenzó a irrumpir en el partido. El nigeriano, con la moral por las nubes tras la buena Copa África completada con Las Águilas Verdes, dio de nuevo presencia al equipo en el área tras una larga travesía en el desierto.
El '9' remachó bajo la portería para convertir el primer tanto sevillista, asumiendo la responsabilidad en el descuento para tomar la pelota y convertir desde los once metros. Con este punto, el Sevilla no soluciona demasiado la situación clasificatoria respecto al descenso, aunque eso sí, toma aire sumando de nuevo después de tres partidos yéndose de vacío.
Los periodistas Miguel Ángel Chazarri, Lucas Haurie y Paco Cepeda analizan el partido sevillista en el Martínez Valero desde Mesón Don Raimundo, establecimiento histórico de la gastronomía andaluza hallado en la sevillanísima calle Argote de Molina.