¿Recuerdan la petición constante de tener una mesa de solo chicas? Bueno, solo nos hizo falta cambiar a Nico y descubrimos que sí hay un Triana Chaparro que nos cae bien, su hermana, Caro, quien nos acompañará a descubrir, si es que los hay, los inconcebibles límites de los procedimientos estéticos. Belleza, eterna juventud o salud, cualquiera sea el motivo, les traemos historias dignas de película de terror corporal, música increíble y una sala donde el poder femenino brillará (finalmente trajimos a Caro que venía rogando hace un año por acompañarnos).