El uso de productos químicos en las huertas europeas es cada vez más preocupante. España es uno de los territorios donde más se abusa de estos productos. Un estudio de Ecologistas en Acción, en 2019, descubrió que más del 30% de los alimentos que solemos consumir habitualmente contenía restos de pesticidas. Europa se propone a que en 2030 un cuarto de sus tierras de cultivo estén libres de químicos.