Puedes ver el video completo aquí: https://youtu.be/Z276nwP9aSg Hola amigos de Radio Ebenezer RD, un tema del momento y que está generando debates es la desclasificación de millones de archivos relacionados con el caso de Jeffrey Epstein por parte del Departamento de Justicia de Estados Unidos. Esta reciente divulgación de documentos, evidencia la gravedad de las acusaciones de tráfico sexual y abuso de menores. Expertos en geopolítico destacan que la lista involucra a figuras prominentes de la política, finanzas y entretenimiento, entre ellos se menciona a Donald Trump, Bill Clinton, Elon Musk, Bill Gates y el Príncipe Andrés. Allí se habla de conexiones de inteligencia, que sugieren que Epstein trabajaba para el servicio de inteligencia israelí, Mossad, y posiblemente para otros, utilizando el chantaje basado en grabaciones de abusos sexuales como herramienta. Definitivamente, esto tiene grandes Implicaciones políticas, ya que estos archivos afectan la reputación de líderes internacionales. Además, tiene una dimensión espiritual, pues desde la perspectiva cristiana, se interpreta la corrupción moral de estas élites como un reflejo de un problema espiritual profundo. Algunos hablan del caso del senador Lindsey Graham como ejemplo de posibles chantajes. El periodista César Vidal describe a Epstein como un delincuente sexual y traficante de personas que utilizó su firma financiera para cultivar relaciones con las élites más altas del mundo. ¿Cuál era el Modus Operandi? Sé dice que el núcleo de su actividad era proporcionar menores de edad a personajes poderosos para abusar de ellas, utilizando estos encuentros para filmarlos y obtener material de chantaje. Algunos destacan irregularidades judiciales, por el polémico acuerdo de 2005 en Florida, donde Epstein cumplió una condena mínima a pesar de haber decenas de víctimas identificadas. Además, su muerte sigue siendo controversial. Muchos cuestionan la versión oficial del suicidio en 2019, citando opiniones forenses que sugieren señales de violencia y la desaparición de minutos clave en las grabaciones de la celda. Estamos hablando de la divulgación de unos 3 millones de páginas que incluyen nombres de diversas figuras públicas: Bill Clinton, Donald Trump, el príncipe Andrés de Inglaterra, Ehud Barak (ex primer ministro de Israel) y William Burns (director de la CIA). También empresarios y académicos: Bill Gates, Elon Musk (quien habría negado su relación inicialmente), Sergei Brin (cofundador de Google), y el lingüista Noam Chomsky. Se incluyen celebridades como: Woody Allen, David Copperfield, Stephen Hawking y Michael Jackson. Supuestamente hay documentos donde se alega material comprometedor sobre Donald Trump y su supuesta relación estrecha con intereses del Estado de Israel. César Vidla afirmó hace poco que Epstein trabajaba para el servicio de inteligencia israelí (Mossad) como un activo para chantajear a políticos y empresarios estadounidenses y así influir en la política exterior. Obviamente, este sistema de corrupción afecta la soberanía de Estados Unidos, y se suma ahora la presión sobre congresistas que intentan investigar estos temas. Al final, esta situación es vista como un reflejo de una "casta" académica, política y financiera nihilista y carente de moral. A pesar de lo escalofriante o escandaloso del caso, la salida a la luz de esta información es una "gran noticia" porque permite diagnosticar y enfrentar la enfermedad que corroe el sistema. Hay una necesidad de transparencia y estas revelaciones, aunque tenebrosas, pueden permitir la depuración en la política estadounidense. Aunque sabemos, que los tiempos van de name en peor.