Del 17 al 21 de julio de 2017 se celebraron en la ciudad riojana de Santo Domingo de la Calzada (donde canta la gallina después de asada, cuna y nación biológica de Don Gustavo Bueno) los cursos de verano que vienen celebrándose en la acogedora localidad riojana desde el año 2004. Este año el tema de las exposiciones era el comercio. Y los organizadores del evento (el ayuntamiento de la ciudad, la Universidad de la Rioja y la Fundación Gustavo Bueno) invitaron a Don Antonio Escohotado, como la ocasión merecía. Él lleguó a Santo Domingo la tarde del domingo 16, tras partir por la mañana de Sevilla y llegar en tren a Madrid a mediodía para subir en coche con Ángel, Enrique y Alejandro (nuevas promesas del materialismo filosófico). Al llegar a Santo Domingo se encontró con Clara Bueno, Axel Juárez (procedente de México) y con Gustavo Bueno Sánchez, que tuvo la amabilidad de invitarme a la casa de Bueno en Santo Domingo, donde plácidamente dormió aquellos días. Por la tarde Daniel se encontró con Paloma Villareal, Elia Quiñones, Carlos Madrid, Andrés González, Luis Carlos Martín, Julián Brea, Marcelino Suárez y un montón de buena gente. Por aquellos días pudo conocer personalmente a Iker Izquierdo, materialista filosófico residente en Taiwán. Escohotado daría su conferencia el lunes día 17 a las 19:00 horas. Pero antes de la conferencia partió junto a Axel y Gustavo desde casa de Bueno al hotel donde se alojaba Don Antonio. Y allí lo conocí en persona. Mientras hacían tiempo para esperar a la hora de la conferencia estuvieron junto a Escohotado y su hijo bebiendo unas cervezas y fumándonos unos cigarros (¡qué otra cosa si no!). Entonces, mientras su «hercúleo hijo» le llevaba otra cerveza, me acerqué a Don Antonio y le comentó que en una ocasión le oí decir que en los años ochenta había hasta 600 atracos al año a los bancos por obra de los enganchados a la heroína. La cifra, dicho sea de paso, nunca me pareció exagerada, dado que se trataba de todo el territorio nacional y 600 veces al año (no al día o a la semana), y más tratándose de los enganchados a la heroína y de los años ochenta. Don Antonio me dijo entre risas: «Sí, es cierto, e iban con las jeringuillas amenazando a los banqueros». Como decía, Don Antonio empezó su conferencia a las 19:00 horas. Entre otras muchas cosas llegó a decir que el materialismo dialéctico no era materialismo sino más bien un «voluntarismo folletinesco», y añadió: «materialismo es lo que hago yo o lo que hacía Gustavo». Cuando llegó el turno de preguntas, en unos minutos, lo que dura una intervención en un turno de preguntas en una conferencia (fueron exactamente diez minutos), no es muy fácil argumentar con fluidez y dar todos los datos, e inevitablemente muchas cosas se quedaron en el tintero. Cosas de una discusión viva y espontánea. Reproduzco en los comentarios el debate entre Escohotado y Daniel López acerca de la cuestión mortuoria.