El Paraguay no va a cobrar impulso con una creciente tasa de analfabetismo funcional y con insuficiente ciudadanía digital. Para el 2030, el 70% de los empleos tal y como hoy los conocemos habrá desaparecido y los que vayan a reemplazarlos aún no han sido desarrollados. Pero algo es seguro: todos tendrán un núcleo digital y un requerimiento mínimo de formación básica. Es hora de rearmar el país cambiando de paradigma.