Le parecerá raro que haya utilizado los dos signos de interrogación y exclamación en el título de esta columna, pero lo hice a propósito para reflejar la realidad de un sector poco atendido, desarrollado y en la mayoría de los casos descuidado tanto por el sector público como el privado con herramientas que le pueda servir para dar el salto que necesitan y construir el gran objetivo de industria que se pierde por no apoyarlos como se debe y como se quiere.