Cada vez que este apicultor colombiano revisa sus enjambres, no le abarcan las manos para recoger las abejas muertas.
En 2019 Gildardo perdió 10 de sus 19 enjambres, y sospecha que detrás están los pesticidas agrícolas. "Hay una aproximación de que si es por envenenamiento, hay unos cultivos alrededor que quizá no han hecho un buen manejo de los agroquímicos, por el cual se afectó este punto", explica Gildardo Urrego.
Las investigaciones oficiales apuntan al fipronil, un pesticida prohibido desde 2013 en la Unión Europea y de uso restringido en Estados Unidos y China. Un agrotóxico utilizado en los cultivos de maíz y girasol que es muy destructivo con las abejas.
El apicultor Abdon Salazar calcula que "en los últimos dos años ha habido más de 80 millones de abejas muertas, estamos hablando de alrededor de 800 colmenas, 100 mil abejas por colmena, es una cantidad muy grande, es una cantidad alarmante."