Agosto, en el Sur de Ecuador se vuelve un mar de gente que camina desde varios sectores del Azuay y Cañar hacia la provincia de Loja para expresar su fe y devoción a la Virgen del Cisne, concoida popularmente como «la churona» por su cabello rizado. Rider Ojeda, oriundo de Santo Domingo, quien vive por varios años en Cuenca, nos cuenta sus experiencias tras haber caminado por 12 años consecutivos como muestra de fe.