Lo prometido es deuda con este tema. Se ha vuelto controversial debido a que hay mucho debate y la mayoría coincidimos que es una situación fuera de control que afecta esta profesión. Hay que saber cómo subir nuestros precios, y no por una cuestión de ambición o por encarecer el servicio, sino para cobrar lo justo por el servicio y equilibrar la oferta y demanda que tenemos como artistas de la micropigmentación.