A 75 años de las bombas atomicas de Hiroshima y Nagazaki
En el PanamPost se publicó un articulo titulado: 75 años de la bomba de Hiroshima, escrito por Juan Felipe Vélez.
El enfoque es que Japón verdaderamente era una nación poderosa, que resistia el ataque de los Nacionalistas Chinos, Comunistas de Mao, britanicos, neozelandeses y americanos.
Razona que probablemente Japón seria derrotado a más tardar, sin la necesidad de detonar bombas atomicas, pero que en ese intento costaria muchas vidas.
Quiza, pero quizas no.
Nos explica que el 14 de agosto el emperador Hirohito optó por la rendición y decidió grabar una alocución dirigida al pueblo japones para que la aceptaran la rendición.
Nos habla de la noche que se conoció como: El Incidente Kyūjō.
Esa noche el Palacio Imperial fue asaltado por tropas golpistas comandadas por Kenji Hatanaka, Japón no estaba vencido, y algunos japoneses no estaban dispuestos a rendirse de manera vergonzosa e incondicional ante las potencias extranjeras, porque además hacerlo era riesgoso para el país, en un intento desesperado por evitar la rendición y destruir la grabación del emperador.
No encontraron nada y al verse rodeados Hatanaka no encontró más solución que el suicidio, que es propio de los samuraí, un suicidio ritual, aunque éste no fue con una espada, sino de un disparo. Cientos de miembros del Alto Mando japonés le seguirían a futuro.
El 15 de agosto (ya detonadas las bombas) al medio día el pueblo japonés escuchó por primera vez la voz de su emperador instando a sus fuerzas a rendirse a las tropas invasoras. Miles de soldados japoneses recibieron con extremo dolor las palabras de su emperador, muchos se arrodillaron al escuchar la voz del divino Mikado, otros se suicidaron y algunos pilotos despegaron en una última misión, suicida en este caso kamikaze, contra las fuerzas navales americanas, pero la mayoría fueron abatidos antes de que lograran hacer algún daño.
El 30 de agosto las fuerzas norteamericanas desembarcaron en la isla de Yokohama para comenzar la ocupación del derrotado Japón.
Durante los días siguientes las autoridades japonesas denunciaron mil trescientos treinta y seis casos de violación en esta provincia y en la región cercana de Kanagawa.
La rendición oficial de Japón ocurrió el 2 de septiembre de ese año en el acorazado Missouri frente a las costas de Yokohama. Ese día la delegación de Japón, presidida por el ministro de Asuntos Exteriores, Mamoru Shigemitsu, firmó la rendición formal de Japón ante los ojos de un victorioso MacArthur, quién pasaría a estar a la cabeza del Gobierno de ocupación.
Con esta firma se dio fin a la guerra más terrible que ha conocido la humanidad y comenzaría una era marcada por las rivalidades de las dos grandes superpotencias que resultaron del conflicto la Unión Soviética y los Estados Unidos de América. Época que luego sería conocida como la Guerra Fría.
Más o menos eso nos explica.
Si, pero en ningún momento dice el nombre del criminal que ordenó la detonación de las bombas atomicas. Ni tampoco nos habló del espisodio de Pearl Harbor, el cual siempre es referido como la justificación para el ataque.
Harry Salomón Truman, de origen hebreo, masón de alto grado, de la secta protestante bautista, aunque se alejaba mucho de las ideas de la misma secta bautista fue quien ordenó la detonación. Se desconoce que tal desición halla brotado de un consejo militar, de algún experto estratega.
La Little Boy y Fat Man, fueron detonadas el 6 de agosto de 1945, y el 9 de agosto de 1945 respectivamente. En su misma narración, no parece que halla tenido un impacto de rendición total, como algunos justifican.
Lo que me lleva a pensar, que más bien la intención de muchos articulistas a veces es la de revindicar la historia de los Estados Unidos. Quiza la intención sea buena. Pero es que eso no es necesario.
Porque la culpa sobre éstos crimenes recae nuevamente sobre los aliados de la izquierda.
Los peores crimenes que se han cometido en y por Estados Unidos, no fueron ejecutados por el pueblo de los Estados Unidos, sino por una elite que es ajena al pueblo estadounidense.
Harry Salomón Truman fue un aliado de los criminales comunistas, un hombre profundamente anticatolico. No me digan que piense bien, sobre el hombre que ordenó atacar con bombas atomicas las únicas dos ciudades católicas de Japón y no objetivos militares concretos.
Ni me digan que el acto estaba justificado.
La guerra no es aniquilación absoluta, es lograr la rendición del enemigo.
La detonación de las bombas atomicas, no la encuentro justificada. Pensemos que en ese momento la URSS no tenia bombas atomicas. ¿No hubiera sido mejor entonces atacar las ciudades sovieticas? ¿Acabar con Stalin? ¿No era acaso una amenaza realmente grande el comunismo como lo es hoy todavia?
No es necesario, tratar de engañarnos. Truman no queria lo mejor. No queria algo bueno para el mundo. Era el sucesor del criminal comunista Roosevelt.
Por terribles que fueran los japoneses como combatientes, sus ataques nunca estuvieron coordinados con Italia y Alemania, la creencia de la existencia de un Eje del Mal, es una de tantas ficciones de la historia universal en los hechos, los japoneses no detonaron bombas atomicas, ni disponian de tal tecnología.
Truman y su gente temían que Chian quedara bajo dominio japones, pero deseaban el aún más terrible domunio comunista de sovieticos y los asesinos de Mao Tse Tung, el Partido Comunista Chino.
Aqui hubo una acción que no se justifica, sino por los intereses experimentales de un criminal terrible que fue el presidente Harry Salomón Truman que como masón y protestante, su caracteristica distintiva es la criminal crueldad.
En ese tiempo hubiera sido lo mejor acabar con la URSS debilitada tras la guerra con Alemania. Pero Roosevelt prefirio darle al demonio rojo millones de dólares en armamento tanques, armas de fuego, bombas.
Poco o nada le importo que los sovieticos secuestraran a soldados americanos.
Eso tampoco tiene reivindicación posible. Ni porque cargarsele esa culpa a los Estados Unidos.
De haberse extinguido esa dictadura comunista, no hubieran sido asesinados 145 millones de personas víctimas del comunismo en el mundo, cifra que sigue creciendo hoy.
Pero no, Harry Salomón Truman, queria salvar a sus hermanos masones hebreos y comunistas. Queria un mundo comunista, como lo concibio la mente criminal de Karl Marx.
Ello no tiene justificación alguna. Lo que se hizo en Hiroshima y Nagasaki fue un crimen de exterminio, uno real, como el practicado por los comunistas y masones en otras partes del mundo.
Yo no creo en la reivindicación de los crimenes de nadie, mucho menos de los cómplices del comunismo.
Hubo crimenes de Inglaterra, dirigida por el genocida Churchill contra la población civil alemana, hubo crimenes contra mujeres y niños por los sovieticos. Nada de lo que se diga lo va justificar.
Ni decir que era la guerra, ni decir que todo fue culpa de Hitler, y que Alemania fue la única culpable. Eso sencillamente no es verdad. Todos hicieron mal.