Randy Álvarez, hijo de la fallecida gobernadora de Puebla, Martha Erika Alonso, le pide a Miguel Bárbosa que "en memoria de mi madre, dejes ya tu ODIO". Ésto después de que Miguel Bárbosa, asegurara está semana, que Dios mató a 5 personas, ocasionando la caída de un helicoptero, en que viajaba la Gobernadora, que fue un castigo de Dios dijo Bárbosa, porque según él, le robaron la elección, pero que Dios los castigo, Dios los mató para que el pudiera ser gobernador. Porque a machetazos, a machetazos dijo, lo quisieron reducir.
La elección la ganó Marta Erika Alonso, el reconteo de votos se hizo en 6 ocasiones, y fue verificado por el Tribunal Electoral. Pero Bárbosa, Yeidckol Polevsky, presidenta de MORENA, quien amenazó con hacerle la vida imposible a la Gobernadora, el Presidente López Obrador, e inclusó Claudia Sheinbaum se expresaron sin pruebas, que la elección fue un fraude.
Es importante destacar, que los únicos estados que perdió MORENA, fueron Jalisco, Guanajuato y Puebla. Y en todos han tratado de quitar a los gobernadores, como hicieron en Veracruz contra el fiscal Jorge Winckler, que estorba a MORENA, para liberar al priista, Javier Duarte, quien se robó del Estado 54 millones de pesos, y 3 millones fueron destinados a la campaña presidencial de López Obrador.
El hijo adoptivo de Marta Erika Alonso dijo en respuesta a las ofensivas declaraciones de Miguel Bárbosa: “Soy el hijo de la maestra Martha Érika, te pido en memoria de mi madre que dejes ya tu ODIO hacia ellos, que te concentres en lo que el pueblo necesita, que el cargo que tienes es para EJERCERLO, sé un hombre y respeta empezando porque es una MUJER de la que estás hablando”, aseguro Randy Álvarez, hijo adoptivo del matrimonio Alonso-Moreno Valle.
En el gobierno de Miguel Bárbosa de MORENA, se han incrementado los asesinatos violentos, trafico de drogas y asaltos a transporte público y de carga, sobre todo en la región conocida como Triangulo Rojo.
Bárbosa quien dijo que Dios mató a la gobernadora, para que él pudiera ser gobernador. Declaró: Que no se va disculpar, por lo que dijo. “Que se queden sentados”, dice Barbosa, niega disculparse por lo que dijo.
De manera incongruente aseguró: que su discurso es de reconciliación, y que continúa firme pese a sus declaraciones, pero en este no habrá cabida para la impunidad.
“Que se queden sentados. Miren, mis expresiones fueron expresiones de cultura popular, verdad que sí, que todos hemos tenido, fue una expresión de cultura popular que pegó en el corazón de la hipocresía del PAN, de la hipocresía y del corazón de la derecha, algunos paniagudos de ellos”
Decir que Dios mató a alguien, nunca es una expresión popular de México. La acusación de que le robaron la elección no puede ser probada, lo que si se puede probar es que no le robaron la elección. Y decir que la gente que se indigna por tales palabras son HIPOCRITAS, es una groseria, muestra de resentimiento y malestar.
La muerte de las 5 personas que murierón en la caída aún no esclarecida del helicoptero. Dijo Bárbosa que Dios los mató.
Y agregó: “Yo no voy a cambiar mi estilo de ser y pensar”, “pero, a ver ¿disculpas? Ninguna ¿Cómo creen? Ellos que se disculpen con el pueblo porque fueron unos rateros y Vicente Fox y Felipe Calderón, que se disculpen ellos porque fueron unos rateros”.
A más de 291 días de la muerte de la Gobernadora de Puebla, sin esclarecer por lo que no se puede llamar como accidente, el gobierno oculta que pasó, porque cayo el helicoptero que señalan los peritajes estaba en perfectas condiciones, así como el clima. Además se descubrio que Alfonso Durazo mintió, jamás se hizo peritaje alguno en materia de explosivos por la SEDENA como afirmó. Es claro que el discurso de Miguel Bárbosa es de odio, y que en Puebla su gobierno ha fracasado totalmente.
Ahora todo MORENA ataca a Felipe Calderón, incluso el ministro Zaldivar, por el temor a ese nuevo partido que esta formando, llamado México Libre, que atemoriza a MORENA. Si Marta Erika y Rafael, fueron asesinados por los narcotraficantes del presidente López Obrador, Calderon debe tener mucho cuidado.
El presidente López Obrador es una persona enferma, y muy peligrosa, que ha matado por muy poco, incluso a familiares, en el pasado.