Israel impone inhumano "pase verde" de vacunación - HRZ Radio - El Estado de Israel lanza un "pase verde" para los ciudadanos que se han vacunado. El pase verde es la única forma en que los ciudadanos puedan acceder a negocios no esenciales. Es una forma de discriminación, pero al gobierno no le importa.
Las personas no inyectadas con las sustancias transgénicas no podrán acceder a locales de negocios no esenciales.
Así mismo se estudia hacer una legislación que prohibiría a los ciudadanos mantener su trabajo de no inyectarse.
No vacunarse seria suficiente para que maestros fueran despedidos, así lo confirmó el ministro de sanidad, el régimen de Netanyahu, Yuli Edelstein, según publica el Jerusalen Post.
Estas medidas arbitrarias, abusivas y ofensivas, revelan que toda la farsa de la pandemia está centrada en buscar presionar, coaccionar, amenazar a la población para que acepten una inyección transgénica, cuyo contenido es mantenido en secreto, pero que especialistas denuncian contiene además de ARN artificial, otros ARN con otras ordenes geneticas, y nano particulas con objetivos desconocidos.
La sola inyección del ARN puede ocasionar según informes de las mismas farmaceuticas: Esterilidad, Síndrome de ELA (Esclerosis lateral amiotrófica), Encefalomielitis, mielitis transversa, Síndrome de Guillian-Barre (Polineuritis idiopática aguda, debilidad y parálisis), ADE (Amplificación de la infección dependiente de anticuerpos), Convulsiones, Mutagénesis Incersional (cáncer, neoplasias), Shock Anafilactico, Enfermedades Autoinmunes, muerte súbita, aborto espontaneo.
Destruir toda libertad de elección es el objetivo de la Organización Mundial de la Salud, la Fundación Bill and Melinda Gates y el Foro Económico Mundial, de donde salió ésta idea de imponer pasaportes de vacunación.
El uso de tapabocas es con miras a normalizar éstos criminales actos de discriminación, pues quien no lo porte, no puede comprar ni entrar a tiendas, ni viajar.
El régimen de Israel cree que el 40% de la población le es suficiente, para comenzar a excluir de sus derechos humanos al 60% de su población restante.
En un principio, si uno optaba por no vacunarse, se iban a poner a su disposición inespecificas pruebas PCR de COVID, que ya sabemos dan positivo a una secuencia genetica que no es de un virus, si daban un resultado negativo en 72 horas, se le daba a la persona un «pase verde» similar que podría cargar en la aplicación de su dispositivo al igual que los "vacunados".
Pero, ordenes del gobierno cambian y exigen forzar mediante amenazas hasta cierto punto vanas, la vacunación forzada.
Con desprecio el Ministro de Salud, Edelstein, a pesar que las vacunas no brindan ningún beneficio, declaró: «No vamos a provocar el colapso de los laboratorios por culpa de los que no han tenido tiempo de vacunarse y quieren hacerse la prueba en su lugar». Por ello, no se dará el «pase verde» a las personas no vacunadas, independientemente de que el resultado de la prueba COVID sea negativo.
Es decir, la salud de las personas, les importa poco. El objetivo es la inyección. Nada le importa al criminal ministro que esos laboratorios estén pagados con impuestos de los ciudadanos, para él, ellos no tienen derecho ni siquiera a usarlos.
Y agregó el autoritario ministro de sanidad sionista, odiado por los israelíes: «Por eso recomiendo encarecidamente a las personas que quieran disfrutar de los hoteles, la cultura, los gimnasios, que vayan a vacunarse para poder acceder a estos lugares libremente». o sino no podrán.
Sin embargo, el supuesto "Pase verde" ni siquiera es el acceso a una vida mejor. Es solo una trampa. Los certificados, que deben presentarse junto a un documento de identidad para ser válidos, no conceden a los individuos libertades ilimitadas, sino que ofrecen 6 meses de «beneficios».
Los beneficios incluyen el mencionado acceso a los negocios «no esenciales», así como no tener que autoaislarse si se identifica como contacto cercano de un caso confirmado de COVID, y no tener que autoaislarse tras el regreso de lo que el gobierno denomina un «lugar rojo».
El gobierno añadió que los titulares de los certificados podrán «acogerse a restricciones menos estrictas en destinos de todo el mundo».
Los gobiernos de todo el mundo, se apoyan en la ignorancia de millones de personas que creen en los falsos beneficios de la vacuna, en los más ignorantes que creen en la existencia de un nuevo virus, para promover las inyecciones transgénicas.
Saben que no hay solidaridad alguna en éstos pueblos y que pueden obligarlos, individualmente, aunque en teoria todos juntos podrian oponerse a sus dictados.
A pesar de recibir los certificados temporales, los titulares del pase de vacunación tendrán que seguir «llevando una máscara (o tapabocas) en entornos públicos y practicar el distanciamiento social, es decir, mantenerse a 2 metros de la gente y seguir las restricciones de reunión».
El gobierno debatió otros programas de incentivos a la vacunación, como permitir que las aseguradoras médicas den a su personal una bonificación en metálico por convencer a la gente de que se vacune. Ese es el objetivo de todas éstas políticas criminales, no la salud.
Givatayim, ciudad situada al este de Tel Aviv, ofrecerá una deducción fiscal municipal a las familias que se vacunen.
Israel se une a una serie de gobiernos internacionales que están desarrollando iniciativas de registro de vacunas que recompensan a las personas que se vacunan, pero castigan a quienes la rechazan o se oponen a ella.
Suecia propuso recientemente conceder permisos especiales para viajar a quienes reciban dos dosis de la vacuna COVID, según declaró la ministra de Sanidad, Lena Hallengren. Los residentes suecos que han recibido la vacuna ya tienen derecho a un certificado que pruebe su inoculación, pero el nuevo plan consiste en desarrollar un «certificado de vacunación digital» de fácil acceso, que permita a sus titulares «viajar al extranjero de vacaciones o para reunirse con un ser querido».
En el Reino Unido, a pesar de que los ministros del gabinete anunciaron en un principio que los «pasaportes» de vacunación «no estaban previstos», Nadhim Zahawi, el ministro responsable del despliegue de la vacuna en el Reino Unido, dijo el mes pasado que el gobierno está «estudiando la tecnología», y ahora está financiando una prueba de los «pasaportes» de vacunación COVID-19.
El presidente Joe Biden (por fraude electoral) también ha tomado medidas para implantar los «pasaportes» de vacunación en su país. En su orden ejecutiva «Promover la seguridad de la COVID-19 en los viajes nacionales e internacionales», una de las órdenes firmadas durante su primer día en el cargo, Biden ordenó al Departamento de Salud y Servicios Humanos «evaluar la viabilidad de vincular la vacunación contra la COVID-19 a los Certificados Internacionales de Vacunación o Profilaxis (ICVP) y producir versiones electrónicas de los ICVP».
La orden no menciona qué sanciones podrían imponerse, si es que se imponen, a quienes no cumplan los requisitos por negarse a recibir la vacuna.
En Israel, mientras tanto, se está estudiando una legislación que daría a los empresarios el derecho a negar la entrada en el lugar de trabajo a las personas no vacunadas, es una criminal violación a los derechos humanos. También obligaría a los profesores de escuela a recibir la vacuna, según confirmó el ministro de Sanidad, Yuli Edelstein, según un informe del Jerusalem Post.