EN EL SILENCIO DEL VOLCÁN 17
Yo no quiero remansos
que el remanso es reflejo de paz,
yo quiero reflejar, la aridez del viajero,
que deshace y renueva la vista allá entre nubes,
ese volar constante el constante bullicio
de gentíos del mundo,
ser ese trotamundos hacedor de caminos
por donde nuevos pies dibujen horizontes.
Yo no quiero remansos por calor o cansancio
que te traen y te llevan al maldito descanso,
ese descanso último que te hace volar en un sueño de olvido.
Quiero ser el aullido de amanecer eterno,
salirme de los infiernos de la sombra de otoño,
prefiero ser retoño que vid en viejo barbecho,
quiero tener el pecho hendido de alegrías
ver cantar amapolas y florecer orgías
de beso en beso tuyo,sostener en arrullo
vidas que se renuevan aunque cueste universos volver a ser estrella.
Yo no quiero remansos,
es remanso un reloj que se muere en la espera,
la corriente del río parándose en la orilla
y hacerse pedregal y dormir para siempre,
quiero ser golondrina de las que escribe Estepa,
sin paradas en aire, volar, volar por siempre, aunque en el aire muera.
Chema Muñoz©