EN EL SILENCIO DEL VOLCÁN- 2
En los pasos que me llevan de la mano por el aire
quiero darles mil respiros, mil sonrisas, mil diamantes
porque me traen a los libros que se habían escrito antes
porque me llevan a auroras, a la frescura de ti,
a tu mirada distante a ese mito del amor
por la llanura y sus calles.
En las gotas de la lluvia se derriten adoquines
donde recogen espacios para nacerse de nuevo
flores que fueron cortadas, mariposas que volaron,
almas en plumas de alas y esos peces voladores
en las derivas del agua.
Llevo en mis piernas el peso de los caminos del tiempo,
en mis manos el lenguaje, las raíces para gritar al derecho
que tenemos y que asiste por llevarnos a la luz
que se esconde en el recuerdo.
Miro allende de los trigos, de los campos de amapolas,
de las historias que cuentan desde mi casa a las otras,
de haber vivido en derivas, de haber perdido el intento
de los rumores del mar que se respira en la costa.
En los pasos que me llevan de la mano por el aire
por los truenos de tormentas, por el rumor de los ríos,
busco la rama del nido, los hijos que van perdiendo
la ternura de caricias, el olor de la mañana,
las palabras de los viejos que se han dormido al olvido
Chema Muñoz©