"Harambee" significa "tiremos todos juntos" en suajili. En 2011, Nicola Galombik incubó el proyecto dentro de Yellowwoods, un grupo de inversión sudafricano, con el Jobs Fund del Tesoro Nacional aportando el primer financiamiento conjunto. La idea de partida era directa: entre los sudafricanos de 18 a 34 años, uno de cada dos es NEET — ni estudia, ni trabaja, ni recibe formación — y no tiene, por tanto, ningún historial laboral formal que poner en un currículum. La contratación tradicional se basa en el currículum; Harambee diseñó un sistema de evaluación que lo omite por completo, midiendo capacidad cognitiva, velocidad de aprendizaje, razonamiento numérico y responsabilidad, para convertir a un joven "sin experiencia" en un conjunto de datos que los empleadores pueden leer y en los que pueden confiar.
Maryana Iskander asumió como directora ejecutiva en 2012 y amplió la meta de ayudar a 10.000 personas a conseguir su primer empleo a un compromiso público en la Clinton Global Initiative de 2015: ayudar a 50.000 — una meta que Harambee terminó superando. Al crecer, la organización topó con otra barrera: la mayoría de los jóvenes sudafricanos se conectan con datos prepagos, y una sola visita a un sitio de empleo podía costarle a una familia el presupuesto semanal de comida. Por eso convirtieron su plataforma SA Youth en una de datos gratuitos con todos los operadores, eliminando el simple hecho de "conectarse" como una barrera de entrada. Este modelo fue validado más tarde en ensayos controlados aleatorios realizados con la Universidad Duke, la Universidad de Oxford y J-PAL, publicados en la American Economic Review (2022).
Hoy, SA Youth ya no es solo el proyecto de una organización: es infraestructura nacional, conectada a varios departamentos del gobierno sudafricano y a más de 3.000 empleadores. Hasta la fecha, más de 4,6 millones de personas se han registrado en la plataforma, 1,6 millones han encontrado oportunidades de ingresos, y Harambee ha ayudado a generar un acumulado de 45.200 millones de rands (unos 2.500 millones de dólares) en ingresos para los jóvenes. En 2024, la Escuela Kennedy de Harvard convirtió a Harambee en un caso de estudio — el primero de la escuela centrado en una empresa social sudafricana. Pero la brecha sigue siendo enorme: en el primer trimestre de 2026, la tasa de desempleo oficial entre los 15 y 34 años en Sudáfrica seguía en 45,8%. La actual directora ejecutiva, Kasthuri Soni — parte del equipo fundador desde 2011 y en el cargo desde 2022 — lo dice sin rodeos: ninguna organización por sí sola puede resolver una cifra así.