No puedes tener algo nuevo sin soltar lo que ya es viejo. Dios te ha dado un nuevo año, pero no puedes disfrutarlo a menos que dejes el 2019 atrás. Sería como tratar de disfrutar de la belleza de la primavera sin querer soltar el frio del invierno. Seria como tratar de disfrutar la mañana sin dejar pasar la noche. No se puede tener ambas cosas. Hay cosas en nuestro pasado que no nos dejan tener un nuevo comienzo.