Jonás 4:6
“Y Jehová Dios preparó una calabacera, la cual creció sobre Jonás para que hiciese sombra sobre su cabeza, y le librase de su malestar; y Jonás se alegró grandemente por la calabacera.”
Amados hermanos, el libro de Jonás nos muestra a un hombre usado por Dios, pero también a un hombre luchando con sus emociones, su carácter y su obediencia.
Jonás había predicado en Nínive y la ciudad se arrepintió. Pero en vez de alegrarse, Jonás se enojó porque Dios tuvo misericordia del pueblo. Entonces Dios le dio una lección poderosa usando una simple calabacera.
Hoy quiero hablarte bajo el tema:
“Dios todavía prepara sombra para nosotros”
1. Dios preparó la calabacera
La Biblia dice: “Jehová Dios preparó una calabacera.”
Nada ocurre por casualidad. Dios preparó aquella planta específicamente para Jonás. Dios vio su cansancio, su enojo y su dolor emocional.
Qué hermoso saber que Dios conoce nuestras luchas.
Aun cuando estamos desanimados, frustrados o confundidos, Dios sigue cuidándonos.
Hay personas hoy que están cansadas:
* cansadas de luchar,
* cansadas de problemas,
* cansadas espiritualmente.
Pero Dios todavía prepara sombra para sus hijos.
Él sigue enviando alivio, consuelo y misericordia.
A veces la sombra de Dios llega:
* por medio de una palabra,
* de una oración,
* de un culto,
* de una llamada,
* o de una oportunidad para volver a comenzar.
2. Jonás se alegró más por la planta que por las almas
La Biblia dice que Jonás “se alegró grandemente por la calabacera.”
Qué contraste. Jonás no se alegró tanto cuando miles de personas se arrepintieron, pero sí cuando recibió comodidad personal.
Muchas veces ocurre lo mismo hoy:
Nos preocupamos más por lo material que por nuestra relación con Dios.
Nos duele más perder dinero que perder la comunión con el Señor.
Dios quería cambiar el corazón de Jonás.
Y Dios también quiere transformar nuestro corazón.
El evangelio no se trata solo de recibir bendiciones; se trata de amar lo que Dios ama: las almas.
3. La sombra era temporal, pero Dios es eterno
Más adelante, aquella planta se secó.
¿Por qué? Porque Dios quería enseñarle a Jonás que las cosas temporales no pueden ocupar el lugar de Dios.
Todo en esta tierra pasa:
* el dinero pasa,
* la belleza pasa,
* las posesiones pasan,
* aun las fuerzas humanas pasan.
Pero Cristo permanece para siempre.
Hoy tal vez has puesto tu confianza en algo temporal, pero Dios te está llamando a confiar en Él.
Jesucristo es la verdadera sombra en medio del desierto de esta vida.
Él dijo:
“Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.”
Quizás hoy tu corazón está como el de Jonás:
* herido,
* confundido,
* enojado,
* frío espiritualmente.
Pero Dios no te ha abandonado.
Así como preparó una calabacera para Jonás, hoy Dios ha preparado misericordia para ti.
Cristo murió en la cruz y resucitó para darte salvación y vida eterna.
Hoy es día de reconciliación.
Hoy es día de volver a Dios.
“Señor, gracias porque aun cuando fallamos, Tú sigues teniendo misericordia de nosotros. Gracias porque preparas sombra en medio de nuestros desiertos.
Hoy te pedimos que cambies nuestro corazón y nos acerques más a Ti.
Perdona nuestros pecados, restaura nuestras vidas y ayúdanos a amar las almas como Tú las amas.
En el nombre de Jesús, amén.”