Me da culpa.
No paro de decir esa frase; culpa del privilegio, culpa de no estar feliz cuando tengo todo para serlo, culpa de no haber cumplido, culpa y mas culpa.
Uno creería que soy mas religiosa de lo que soy si supiera toda la culpa que entra en mi cuerpo.
Realmente me asombra como una palabra tan chiquita ocupa tanto espacio;pesa tanto, duele tanto. Culpa de no ser para los otros, pero sobre todo para mi enorme imaginario de quien yo iba a ser y hoy no soy.