"En Pos de lo Supremo" de Oswald Chambers | Podcast de Devocionales Cristianos Diarios

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"En Pos de lo Supremo" de Oswald Chambers | Podcast de Devocionales Cristianos Diarios episodes

  • El punto de partida del honor espiritual (15-07)

    "A griegos y a no griegos, a sabios y a no sabios soy deudor", Romanos 1:14

    Pablo estaba abrumado por el sentido de su deuda para con el Señor y se esforzaba por expresarlo. La mayor inspiración de su vida era concebir a Jesucristo como su acreedor espiritual. ¿Tengo yo esa misma sensación de deuda con Cristo en cuanto a toda alma no salva? El honor espiritual de mi vida como creyente es pagarle mi deuda a Él con respecto a todo hombre. Cada valiosa partecita de mi vida se la debo a la redención de Jesucristo. ¿Estoy haciendo algo para que Él manifieste su redención de manera efectiva en otras vidas? Sólo lo puedo lograr a medida que el Espíritu de Dios produce en mí ese sentido de deuda.

    No soy una persona superior a los demás, sino un siervo del Señor Jesús. Pablo dijo: "No sois vuestros... pues habéis sido comprados por precio", 1 Corintios 6:19-20. Pablo se vendió a sí mismo a Jesucristo y dijo: "Por causa del Evangelio de Jesús soy deudor a toda persona que vive sobre la faz de la tierra. Únicamente soy libre para ser Su esclavo absoluto". Esto es lo que caracteriza a un cristiano a partir del momento en que los principios del honor y el deber son reales en su vida espiritual. Como eres un siervo de Jesucristo, deja de orar por ti y consúmete a favor de los demás. Eso es lo que significa ser pan partido y vino derramado en la vida real.

    10 min
  • Mi respuesta a la persecución (14-07)

    "Pero yo os digo: no resistáis al que es malo; antes, a cualquiera que te hiera en la mejilla derecha, vuélvele también la otra", Mateo 5:39

    Este versículo revela el privilegio de la humillación por ser cristianos. En la vida natural, a una persona que no devuelve el golpe se la califica de cobarde; pero, espiritualmente, si no lo devuelve, demuestra que el Hijo de Dios vive en ella. Cuando te insultan, no debes ofenderte sino convertir esa situación en la oportunidad de manifestar al Hijo de Dios en tu vida. No puedes imitar la naturaleza de Jesús, pues la tienes, o no la tienes. Para un creyente el insulto personal es una ocasión para revelar la increíble dulzura del Señor Jesús.

    La enseñanza del Sermón del Monte no es: "Cumple tu deber", sino "haz lo que no es tu deber". No es tu deber ir la segunda milla ni poner la otra mejilla, pero Jesús dijo que, si hemos de ser sus discípulos, siempre vamos a actuar de esta manera. No diremos: "¡Bueno, ya no puedo hacer más! ¡Me han malinterpretado y tergiversado tanto!" Cada vez que insisto en defender mis derechos, ofendo al Hijo de Dios. Pero puedo impedir su dolor, si recibo el golpe yo mismo. Ese es el significado de cumplir en mi carne lo que falta de las aflicciones de Cristo (ver Colosenses 1:24). Un discípulo comprende que es el honor de su Señor el que está en juego en su vida, no el propio.

    Nunca busques la rectitud en el otro, pero tú nunca dejes de ser recto. Siempre estamos buscando la justicia; sin embargo, la esencia de la enseñanza del Sermón del Monte es: Nunca busques la justicia, pero nunca dejes de vivirla.

    11 min
  • El precio de la visión (13-07)

    "El año que murió el rey Uzías vi yo al Señor...", Isaías 6:1

    La historia de nuestra relación con Dios a menudo es la historia de "la muerte de nuestros héroes". Una y otra vez, Él tiene que remover a nuestros amigos para ubicarse en el lugar de ellos. Aquí es cuando desfallecemos, fallamos y nos desanimamos. Y ahora, tomémoslo de una forma personal. El año en que murió quien representaba para mi todo lo que Dios debe ser, ¿lo eché todo por la borda y me di por vencido? ¿Me enfermé? ¿Me desanimé? ¿O hice lo mismo que Isaías y vi al Señor?

    Mi visión de Dios depende de la condición de mi carácter, el cual determina la revelación. Antes de que pueda decir, vi yo al Señor, debe haber algo en mi carácter que sea semejante a Él. Mientras no haya nacido de nuevo y empezado realmente a ver el reino de Dios, sólo veo desde la perspectiva de mis propios prejuicios. Necesito su intervención quirúrgica a través de las circunstancias externas y la purificación interior.

    El orden de tus prioridades debe ser: Primero Dios, segundo Dios y tercero Dios, hasta que tu vida siempre esté de frente con Él y nadie más, en absoluto, sea tenido en cuenta. Entonces, tu oración será: "En todo el mundo no hay nadie sino tú, amado Dios, no hay nadie más que tú".

    Sigue pagando el precio. Que Él vea cuan dispuesto estás a vivir a la altura de la visión.

    11 min
  • La comunidad espiritual (12-07)

    "Hasta que todos lleguemos... a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo", Efesios 4:13

    Reconciliar significa restaurar la relación entre Dios y todo el género humano, llevándola de nuevo al nivel que Él determinó. Esto fue lo que Jesucristo llevó a cabo en la redención. La Iglesia deja de ser una comunidad espiritual cuando se vuelve egoísta, es decir, cuando sólo se interesa en el desarrollo de su propia organización. La reconciliación de la raza humana, de acuerdo con el plan de nuestro Señor significa que lo entronicemos a Él, tanto en la vida grupal del cuerpo como en la individual. Jesucristo envió apóstoles y maestros con el propósito de que su organización e Iglesia, formada por muchos miembros, exista y sea conocida. No estamos aquí para desarrollar nuestra propia vida espiritual o para disfrutar de un tranquilo retiro espiritual. Estamos aquí para que Jesucristo sea exaltado y sea pleno en una forma tal que su cuerpo se pueda edificar.

    ¿Estoy edificando al cuerpo de Cristo, o solamente estoy buscando mi propio desarrollo? Lo esencial es mi relación personal con Jesucristo: "Quiero conocerlo a él...", Filipenses 3:10. Cumplir el designio perfecto que Dios tiene para mí exige una total sumisión, mi completa rendición a Él. Siempre que deseo bienes para mí, la relación se distorsiona. Será una gran humillación comprender que no me he preocupado por la exaltación y el desarrollo pleno de Jesucristo, sino únicamente por saber lo que Él ha hecho por mí.

    Mi meta es Dios mismo, no el gozo ni la paz,

    Ni siquiera su bendición, sino Él mismo, mi Dios.

    ¿Mido mi vida de acuerdo con este parámetro o con uno inferior?

    12 min

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"En Pos de lo Supremo" es una colección de anotaciones y mensajes de Oswald Chambers que ha inspirado a millones de personas a conocer más a Cristo y disfrutar de la vida abundante que nos ofrece.