Cuando enfrentamos momentos difíciles puede resultar muy larga la espera de recibir una respuesta de Dios, así que cualquier tipo de distracción puede ser una salida inmediata, y día tras día podemos sentir que nos alejamos de Su presencia.
Cuando enfrentamos momentos difíciles puede resultar muy larga la espera de recibir una respuesta de Dios, así que cualquier tipo de distracción puede ser una salida inmediata, y día tras día podemos sentir que nos alejamos de Su presencia.