La iniciativa de Reforma Eléctrica que ha polarizado a la oposición y a la 4 T ha encontrado un cauce bastante aceptable: el Parlamento Abierto.
Desde hace varias semanas, legisladores federales han escuchado en la ciudad de México a expertos en energías limpias, analistas de todo tipo quienes han debatido sobre todas las aristas posibles.
Esta semana el ejercicio parlamentario salió de la CDMX y se celebró exitosamente una sesión en CINTERMEX, en Monterrey, Nuevo León.
En dos mesas de trabajo participaron 40 expositores de cámaras empresariales, organizaciones civiles, académicos, el sector energético y el agropecuario.
Conocimos que entre los ponentes destacaron líderes de Pymes, representantes de CAINTRA Nuevo León, del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM), Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL), de empresas como FEMSA, De Acero, Xignux, CEMEX, del Observatorio Ciudadano de la Calidad del Aire de Monterrey, el Fondo Ambiental Metropolitano de Monterrey, alcaldes de Nuevo León, organizaciones ganaderas, campesinas y de la sociedad civil, así como de la CFE.
Hay que destacar la coincidencia en la importancia de ampliar el debate de un tema fundamental como lo es la energía eléctrica.
Porque todo cabe en el asunto: los teléfonos celulares, computadoras o pantallas, aparatos de hospital, incubadoras o respiradores artificiales, todo funciona con electricidad.