¿Para qué queremos hacer tantas cosas si en el momento sólo estamos esperando el resultado? Dejar el miedo y el modo de supervivencia y empezar a accionar en presencia y en paz. Cuando soltamos la expectativa y el efecto y empezamos a vivir el hoy desde lo único que está en nuestro control es cuando podemos en realidad estar presentes y disfrutar el proceso. Saber que nuestra única responsabilidad es desde dónde accionas soltando la expectativa de lo que vendrá después.