Desde el Salmo 11 podemos comprender la tensión que experimentamos los cristianos entre la FE que afirmamos, "en Jehová he confiado", y la REALIDAD que vivimos, "si fueron destruidos los fundamentos, ¿qué ha de hacer el justo?".
¿A dónde fijar la mirada para no caer en el pánico que nos insta a emprender la huida, cual ave asustada?