Se cumplieron 29 años del crimen de Andrés Nuñez. El caso del primer desaparecido por la Bonaerense en la democracia recuperada.
Andrés Alberto Núñez murió en la madrugada del 28 de septiembre de 1990 a consecuencia de los golpes recibidos en la Brigada de Investigaciones de La Plata, adonde, sin que existiera orden de detención alguna en su contra fue llevado detenido por un grupo de tareas de esa dependencia. Al advertir el deceso, los policías decidieron ocultar el cuerpo: lo llevaron a un campo en General Belgrano donde lo quemaron intentando convertir en cenizas su horrible homicidio.
El crimen de Núñez, uno de los más emblemáticos de toda esta época de vigencia formal de las instituciones, fue grosera y perversamente encubierto desde las más altas esferas de la fuerza, el gobierno provincial y sectores de la Justicia. Cinco años después del hecho, uno de los policías se presentó ante la Justicia y señaló el lugar y parte de sus restos y pertenencias fueron hallados.
Tuvieron que pasar dos décadas para que en un juicio oral fueran condenados dos efectivos mientras que un tercer oficial, detenido en 2012, espera aún ser enjuiciado. Pese al tiempo transcurrido hay aún un policía prófugo y muchos que ni siquiera fueron procesados.