“Hay que tener la paciencia de un Job”, decía gente de antes, cuando se encontraba en una situación penosa en la que lo único que se podía hacer era esperar.
La humanidad está viviendo hoy una situación que pone a prueba nuestra paciencia… realmente necesitamos la paciencia de Job en muchos momentos, a la vez que esperamos que algunas cosas, especialmente necesarias, como la vacunación, puedan realizarse con toda urgencia.
La urgencia de Jesús no siempre es responder a las situaciones que se van presentando, tal y como vienen, sino ir a la raíz, al corazón, buscando que cada curación sea un verdadero encuentro y una sanación profunda de la persona y de la comunidad.
Mi reflexión sobre las lecturas correspondientes al V Domingo del Tiempo durante el Año, ciclo B, 7 de febrero de 2021.
+ Heriberto, Obispo de Melo (Cerro Largo y Treinta y Tres, Uruguay)
Puedes verlo, en versión más completa en YouTube:
https://youtu.be/ECu8LssLNMs