Con el fondo de los tambores y coros de Carnaval, vamos entrando en la Cuaresma, donde ya no caben los disfraces.
Al principio de los tiempos, el tentador hizo caer a la primera pareja humana prometiéndoles "serán como dioses". Ya sabemos lo que vino después.
En la plenitud de los tiempos, Dios envió a su Hijo. De nuevo el tentador entró en escena, pero fue derrotado.
Siguiendo a Jesús, buscamos cada día reconocer y seguir la voluntad del Padre, sin dejarnos engañar por la máscara tras la que se oculta "el padre de la mentira".
Mi reflexión sobre las lecturas bíblicas correspondientes al 1 de marzo de 2020, I Domingo de Cuaresma, ciclo A.
"No dejemos pasar en vano este tiempo de Gracia"(Papa Francisco).
Bendiciones.
+ Heriberto, Obispo de Melo (Cerro Largo y Treinta y Tres, Uruguay