ENGENDRÁNDOTE
De vez en cuando reclamo
el llevarte de la mano
por un mar de soledades,
de saberte cosa mía,
saborearte en mis dedos
pasearte por requiebros
que se van a media tarde.
De vez en cuando te miro
y no reconozco a nadie
sólo el deseo de tenerte
sujetadita del talle,
poder sentarme en tu sombra
reclinando la cabeza
en tu voz cuando me nombra.
De vez en cuando te tengo
y te me vas sin querer,
la distancia, los recuerdos
me llevan de nuevo a ti
para volverte a tener
desde el principio hasta el fin.
Tenerte, perderte es el suplicio de mi amor,
unas cosas las entiendo, pero otras cosas no.
De vez en cuando reclamo el aire
que tu respiras,
cuando lo que necesito es que tu vivas tu vida
y yo disfrute contigo amándote a media tarde
acariciando las nubes que con tus ojos
me traes,
saboreando el amor, engendrándote,
¡tú sabes!
yo deseando tenerte por los siglos
de los siglos
y tú mirándome, yo en tu talle
pidiéndote suavemente
que me cantes, que me ames.
Quiero amarte siempre, siempre,
en mi mañana y tu tarde.
De vez en cuando reclamo
que me cojas de la mano
por un mar de soledades,
de saberme cosa tuya,
de saberte cosa mía,
de saborear en tus labios
el regusto a soledades
Paseando por requiebros
que se van a media tarde.