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En la entrega de esta semana, Juan Luis Álvarez subraya lo importante que es el hype; es decir las expectativas que se crean, por ejemplo en el ámbito de las series, para convertirlas en lo que hay que ver.
Pero existen otro tipo de expectativas; las que la propia serie levanta. Por eso hoy se repasan tres bien distintas con respecto a este concepto.
Una serie que llega con muchas expectativas y sí las cumple:
Marissa Irvine llega para recoger a su pequeño hijo Milo de su primera cita de juegos, pero la mujer que le abre la puerta no es una madre que ella reconozca. No tiene a Milo y nunca ha oído hablar de él. A medida que su peor pesadilla comienza a revelarse, nuevas preguntas conducen a profundos secretos, revelando grietas en el mundo aparentemente perfecto de la familia Irvine, hasta que todo queda hecho añicos.
Los padres, niñera y niño + hermano parapléjico en extrañas circunstancias.
Tráiler
Una serie que llega con muchas expectativas y no las cumple:
Tras una dolorosa pérdida personal, Lazarus empieza a experimentar sucesos extraños y perturbadores que desafían toda lógica.
A medida que las visiones y los acontecimientos inexplicables se intensifican, comienza a cuestionar su propia cordura y la naturaleza de la realidad. Lo que empieza como un duelo se transforma en una inquietante búsqueda de respuestas sobre la vida, la muerte y los límites entre ambos mundos.
Tráiler
Una serie que llega con pocas expectativas y las mejora notablemente:
Basada en la novela de 1995 de John Grisham, que protagonizó en el cine Matt Damon. Rudy Baylor, (Milo Calahan) un recién graduado en Derecho, se encarga de un caso de negligencia médica junto a su jefa, Jocelyn Bruiser Stone (Lana Parrilla) y el asistente legal Deck Shifflet (P.J. Byrne).
Se enfrentan a un poderoso y despiadado bufete de abogados dirigido por Leo Drummond (John Slattery). El caso destapa una conspiración que involucra a un hospital y la muerte del hijo de su cliente.
Tráiler
By Onda MadridEn la entrega de esta semana, Juan Luis Álvarez subraya lo importante que es el hype; es decir las expectativas que se crean, por ejemplo en el ámbito de las series, para convertirlas en lo que hay que ver.
Pero existen otro tipo de expectativas; las que la propia serie levanta. Por eso hoy se repasan tres bien distintas con respecto a este concepto.
Una serie que llega con muchas expectativas y sí las cumple:
Marissa Irvine llega para recoger a su pequeño hijo Milo de su primera cita de juegos, pero la mujer que le abre la puerta no es una madre que ella reconozca. No tiene a Milo y nunca ha oído hablar de él. A medida que su peor pesadilla comienza a revelarse, nuevas preguntas conducen a profundos secretos, revelando grietas en el mundo aparentemente perfecto de la familia Irvine, hasta que todo queda hecho añicos.
Los padres, niñera y niño + hermano parapléjico en extrañas circunstancias.
Tráiler
Una serie que llega con muchas expectativas y no las cumple:
Tras una dolorosa pérdida personal, Lazarus empieza a experimentar sucesos extraños y perturbadores que desafían toda lógica.
A medida que las visiones y los acontecimientos inexplicables se intensifican, comienza a cuestionar su propia cordura y la naturaleza de la realidad. Lo que empieza como un duelo se transforma en una inquietante búsqueda de respuestas sobre la vida, la muerte y los límites entre ambos mundos.
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Una serie que llega con pocas expectativas y las mejora notablemente:
Basada en la novela de 1995 de John Grisham, que protagonizó en el cine Matt Damon. Rudy Baylor, (Milo Calahan) un recién graduado en Derecho, se encarga de un caso de negligencia médica junto a su jefa, Jocelyn Bruiser Stone (Lana Parrilla) y el asistente legal Deck Shifflet (P.J. Byrne).
Se enfrentan a un poderoso y despiadado bufete de abogados dirigido por Leo Drummond (John Slattery). El caso destapa una conspiración que involucra a un hospital y la muerte del hijo de su cliente.
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