Este episodio es un homenaje a la vida de Miguel González Lomelí. A su paso firme, a su vocación, a los afectos que sembró y a la música y las palabras que lo acompañaron siempre. Desde una voz serena y agradecida, se recorre su memoria como quien enciende una lámpara en la penumbra: para recordar lo vivido, honrar lo compartido y reconocer la huella que permanece.