🧜♀️ LA SIRENITA
Todos conocemos a la sirenita que sueña con conocer el mundo de los humanos, se enamora de un príncipe y entrega su voz a cambio de unas piernas.
Pero en el cuento de Hans Christian Andersen, publicado en 1837, la historia es mucho más dolorosa.
La sirenita no desea solamente el amor del príncipe. También anhela algo que las sirenas no poseen: un alma inmortal.
Para convertirse en humana, acepta entregar su voz. Pero el precio es terrible: cada paso que dé con sus nuevas piernas le provocará un dolor comparable al de caminar sobre cuchillos.
Aun así, el príncipe se enamora de otra mujer y se casa con ella.
La sirenita tiene una última oportunidad para salvarse. Sus hermanas le entregan un cuchillo: si mata al príncipe y deja que su sangre caiga sobre sus pies, podrá recuperar su cola y regresar al mar.
Pero ella no puede hacerlo.
Arroja el cuchillo al agua y después se lanza al mar, donde su cuerpo se convierte en espuma.
Y, sin embargo, Andersen todavía guarda un último giro: la sirenita no desaparece por completo. Se convierte en una de las hijas del aire, con la posibilidad de alcanzar algún día el alma inmortal que tanto deseaba.
Porque mucho antes de Disney… La Sirenita no consiguió al príncipe. Eligió perder su propia vida antes que quitarle la de él. 🌊🖤