La Biblia dice, “No se preocupen por el día de mañana, porque mañana habrá tiempo para preocuparse. Cada día tiene bastante con sus propios problemas” Mateo 6:34 9 (DHH). Si te preocupa el mañana, no podrás disfrutar el día hoy. Te pierdes la bendición de hoy. Está bien hacer planes para mañana, pero tienes que vivir en el hoy. También, cuando siempre estás preocupado por el mañana, el futuro se vuelve abrumador. Pero Dios te dará la gracia y la fuerza que necesites, cuando llegues ahí. Ahora, sólo necesitas fuerza para hoy.