No sé si solo me pasa a mí, pero cada segundo semestre del año parece más difícil que el primero. Cuando inicia el año, tenemos fuerzas, sueños, metas y muchas expectativas. Pero cuando llegamos a esta segunda mitad del camino, el cansancio aparece, las dudas aumentan y, muchas veces, necesitamos un empujón más fuerte que el que necesitábamos al comenzar.