Vivimos tiempos donde el valor de la palabra ya no es como antes. Es sabio cumplir con nuestros compromisos, sin embargo, ¿Es correcto llevar esto hasta sus últimas consecuencias? Si he tomado una mala decisión, ¿Debo sostenerla, a como de lugar, debido a que empeñe mi palabra?, ¿Cuándo es válido cambiar de opinión?, ¿Cuánto de mito y cuánto de verdad hay sobre este tema?