En columnas anteriores abordé la recurrente crisis taiwanesa y como el conflicto ucraniano es seguido por Beijing con suma atención, desde el punto de vista estratégico y táctico, y el comportamiento de la comunidad internacional, pues como le he señalado, la guerra entre Ucrania y Rusia, es un claro ejemplo de un conflicto asimétrico, por lo que puede compararse a situaciones que se podrían dar, en caso que China decidiera utilizar la fuerza para reintegrar a su territorio, a esa “provincia rebelde”, como lo consideran a Taiwán.