Aquel mundo de los años 50, del siglo pasado, nos mostraba un escenario global muy diferente al actual, eran los inicios del conflicto entre los bloques Occidental y Oriental, la Guerra Fría signada por la Mutua Destrucción Asegurada o como decía el gran Raymond Aron, “el equilibrio del terror”, un equilibrio que se manifestaba o bien por alianzas y acuerdos, o por conflictos de baja y media intensidad, cuyos protagonistas eran los proxis de Washington o de Moscú, pero en ambos casos, lo que se jugaba geopolíticamente era el Poder Mundial.