Todos conocemos a alguien que siempre está hablando mal de otros, que se quejan continuamente, que no escucha, que no se alegra con tus éxitos, que se molesta cuando no se le da la razón, que siempre habla de cosas negativas, que hiere y agrede, que destila un odio visceral, desgasta, intimida, domina al otro, lo culpabiliza, minimiza a sus semejantes, que le gusta humillar a los demás, que intenta manipular con mentiras o agrede gratuita e innecesariamente, daña con intención y es envidioso. Estas son algunas de las características de personas tóxicas y nos las podemos encontrar en cualquier lado.
Se puede alejar estas malas personas indeseables y tóxicas de tu vida con algunas recomendaciones que pueden generar un poco de temor, sin embargo, harán que nos relajemos para siempre aplicando un secreto que en este capítulo se desarrollará para que lo apliques en tu vida.
Las personas tóxicas pueden potenciar nuestras debilidades y llenarnos de frustraciones, fingen al principio ser tus amigos, y cuando ya se han ganado tu confianza, van haciendo su trabajo, intentando reducir tu autoestima, mienten y actúan para conseguir el poder y el control, juegan también con el miedo de los demás o con la falta de seguridad que una persona pueda tener. Cuando uno no confía en sí mismo, es fácil que las puertas de nuestras vidas estén abiertas para las personas tóxicas.