Familia… quiero que os acerquéis un momento. Hoy no vengo a hacer una introducción bonita ni a soltar un mensaje preparado. Hoy quiero hablaros como si estuvierais aquí delante, conmigo, porque este episodio nace de un lugar muy real.
He estado meses en silencio. No porque no tuviera ideas, ni porque me faltara tiempo, sino porque empecé a sentir que estaba hablando desde un sitio que no era mío. Que estaba diciendo lo que sonaba bien, lo que encajaba, lo que se esperaba… pero no lo que de verdad necesitaba decir. Y eso me rompió por dentro.
Si alguna vez has sentido que estás viviendo la vida de otra persona, que te levantas y ya no sabes quién se supone que debes ser hoy, que estás cansado de sostener una versión de ti que no reconoces… este episodio es para ti.
Hoy te hablo del cansancio que no se cura durmiendo. Del peso de fingir. De ese momento en el que te escuchas hablar y no te reconoces. Te hablo de por qué me fui, de qué me pasó, de qué descubrí cuando dejé de pretender ser quien creía que debía ser.
No vengo a motivarte. Vengo a decir la verdad.La mía. Y quizá también la tuya.
Bienvenido al episodio 74. Bienvenido al regreso.Bienvenido al momento en el que, por fin, dejamos de ser quienes no somos.
No te rindas, no te conformes y jamás negocies con tu vida.
- DANI TORREGROSA