Familia,
Conocí a Diego hace cuatro años, cuando tenía veintitrésaños y acababa de publicar su primer libro de cuentos para niños hospitalizados, y lo que más me impactó no fue que escribiera desde una silla de ruedas, sino la forma en que sus ojos se iluminaban cuando me contaba sobre los pequeños lectores que visitaba cada semana en el hospital oncológico, como si cada sonrisa que conseguía arrancarles fuera el trofeo más valioso que había ganado en su vida.
Cuando me habló de su historia, cuando me contó que a losnueve años había perdido las piernas por un cáncer óseo, que había pasado seis años entrando y saliendo de quirófanos, que había visto morir a amigos que tenían su misma edad, que había tenido que despedirse del sueño de ser futbolista para descubrir que tenía otro don completamente diferente, me dicuenta de que estaba frente a alguien que había ransformado el dolor más profundo en la medicina más poderosa.
Esta es la historia de un niño que quería correr en un campode fútbol y terminó corriendo en los mundos infinitos de la imaginación, y sobre cómo a veces la vida te quita lo que creías que necesitabas para darte exactamente lo que el mundo necesita de ti.
No te rindas, no te conformes y jamás negocies con tu vida.
-DANI TORREGROSA.
Conocí a Diego hace cuatro años, cuando tenía veintitrésaños y acababa de publicar su primer libro de cuentos para niñoshospitalizados, y lo que más me impactó no fue que escribiera desde una sillade ruedas, sino la forma en que sus ojos se iluminaban cuando me contaba sobrelos pequeños lectores que visitaba cada semana en el hospital oncológico, comosi cada sonrisa que conseguía arrancarles fuera el trofeo más valioso que habíaganado en su vida.
Cuando me habló de su historia, cuando me contó que a losnueve años había perdido las piernas por un cáncer óseo, que había pasado seisaños entrando y saliendo de quirófanos, que había visto morir a amigos quetenían su misma edad, que había tenido que despedirse del sueño de serfutbolista para descubrir que tenía otro don completamente diferente, me dicuenta de que estaba frente a alguien que había transformado el dolor másprofundo en la medicina más poderosa.
Esta es la historia de un niño que quería correr en un campode fútbol y terminó corriendo en los mundos infinitos de la imaginación, ysobre cómo a veces la vida te quita lo que creías que necesitabas para darteexactamente lo que el mundo necesita de ti.