La atención primaria, el médico de familia o de cabecera y nuestro ambulatorio cimientan nuestro sistema público nacional de salud. Durante años hemos presumido de tener el mejor sistema sanitario pero la pandemia ha dejado al descubierto las debilidades. Sin medios técnicos y humanos y con una burocracia interna cada vez más abundante, se ha perdido la frescura y eficacia de esa relación definitoria de la primaria: la relación directa entre médico y paciente. Son algunos de los puntos que hoy hemos llevado a debate en Principio Activo con la dirección de Edgar Abarca y la participación de Cristina Ariño, médico de atención primaria en el sector sanitario de Barbastro hasta su reciente jubilación.