Acabamos la trilogía de estos tres meses por la sierra de Guara. En abril acabamos la ruta en Los Molinos de Sipán. Desde allí partimos hoy nuestro tercer y último episodio (por ahora) por la Sierra de Guara. Llegamos a Ayera, un pequeño pueblo donde tiene una ermita en honor a san Esteban y junto a ésta una pequeña necrópolis, que según parece son de los tiempos de la reconquista. También existen una serie de cías, que son unas cavidades en las rocas para guardar, principalmente, el cereal.
Después nos acercamos a la “Piedra de los Moros”. Curiosa por su forma y que, según cuenta la leyenda, paseando las mujeres por sus oquedales aumentaba su fertilidad.
Continuando con la ruta llegamos hasta Santolaria donde apreciamos su curioso torreón circular con la escalera de caracol exterior; desde allí las vistas son espectaculares. Otra leyenda nos cuenta que una princesa mora fue encerrada allí por su padre y para escapar saltó y llegó “volando” hasta la Piedra de los Moros, dejando marcadas allí las huellas de sus pies al aterrizar. Podemos observar todo el cauce del Guatizalema y parte de la Plana De Uesca.
Finalmente, continuamos hasta el embalse de Vadiello donde nos quedamos entusiasmados de semejante belleza. Desde el aparcamiento (último túnel) podemos organizar varias rutas a pie por los diferentes “mallos”. Destacar los Mallos de Ligüerri.