Con dignidad y beligerancia, pero en calma, los hombres y mujeres que acudieron al llamado de las organizaciones sindicales, sociales y populares, marcharon con destino al Parque de los Niños. Sin embargo, la conmemoración de las y los trabajadores del mundo, se vio irrumpida por la irracional represión policial.
Aunque en el hecho no se registraron detenciones, los agredidos presentan contusiones en varias partes del cuerpo y heridas en el rostro. Los policiales, en razón a su indumentaria y contexto de intervención, son de difícil individualización.