El 8 de marzo suele llenarse de discursos, pancartas y cifras. Pero hay otra forma de hacer feminismo que empieza mucho antes y dura todo el año: sentarse a leer, a pensar y a discutir el mundo con otras mujeres.
En Murcia hay un grupo de jóvenes que decidió convertir esa idea en algo real. Se llaman Bravas y Bravísimas y han creado un club de lectura que es también un pequeño laboratorio de conversación, donde los libros escritos por mujeres abren debates sobre cultura, relaciones, poder, deseo, trabajo o identidad. A veces en torno a una mesa, a veces entre risas, a veces con desacuerdos… que también son necesarios.
Pasan por las 'Mañanas de MurciaEconomía' acompañan dos de sus fundadoras para hablar de lectura, feminismo, comunidad y de lo que pasa cuando un grupo de mujeres decide pensar juntas. Porque a veces un libro no cambia el mundo… pero sí cambia la conversación. Y cuando cambia la conversación, todo empieza a moverse.