Sospechados de vinculaciones con los autores materiales del atentado a Cristina, desde "Revolución Federal" lo niegan todo: "Ellos no entienden que el enojo lleva a cometer locuras, pero tienen que ser precavidos" dice uno de los referentes del grupo, Jonathan Morel, que sin embargo aclara: "Para mí el límite es la violencia y me parece una locura lo que hicieron". Piensa que están siendo utilizados políticamente: "La gente no cree en el atentado, entonces lo están usando políticamente para ensuciar gente, al disidente o al que se queja". Sobre su frase "Fue un chiste, yo tengo un humor muy ácido. Cristina Fernández es una persona que despierta emociones: muy amada y odiada, entonces tendrían que estar cuidándola" pero afirma que "Son inútiles hasta para cuidarse ellos mismos". Finalmente dice que "El Kirchnerismo quiere imponer la ley del odio para callar a la disidencia y no lo va a lograr, eso es lo que quieren: decir es que lo que pasó es culpa de la gente que está enojada y culpa de que piensan distinto y no es así" y avisa "Yo no me siento representante nadie, pero con la gran mayoría que hablo coincide y no te digo con la gente del grupo, eh? te digo con la del kiosco, el de la carnicería, la vecina… la gente está cansada y nos asquearon los políticos"