Los salones parroquiales de Santa Catalina se llenaron literalmente para la presentación del libro “Reflexiones de un cura de pueblo. Un modo de ver la vida”. El título recoge pensamientos y meditaciones del sacerdote Gregorio Molina, fallecido en noviembre. Durante años, escribió mucho, en libretas. Cuando las fuerzas empezaron a flaquearle se las regaló a su amigo Manuel García Iturriaga. Contenían justo eso, reflexiones: sobre la vida, la fe, Rute y su gente. El Cronista de la Villa confiesa que al leerlas le sorprendió “su pulcritud, sin un tachón”. Empezó a transcribirlas, barajando la idea de compilarlas en un libro. Asegura que al decírselo al sacerdote notó el brillo de la emoción. No pudo verlas en vida. Iturriaga lamenta que tampoco se le hubiera hecho algún homenaje antes.