El entusiasmo o "rapto divino" es un estado de ser en el que expresamos asombro, admiración, reverencia y atención hacia lo manifestado. Vemos lo sagrado en lo ordinario, el milagro entre la costumbre y la rutina. Nos sentimos vivos y despiertos, dispuestos a recibir y apreciar la maravilla que nos rodea. En el entusiasmo somos medio divino, somos canal para la expresión del Amor más puro.