Si alguna vez has sentido que lo notas todo más —las emociones, los ruidos, la energía del entorno—, quizá no seas “demasiado”, sino altamente sensible.
En este episodio vamos a hablar de cómo funciona el cerebro de una persona altamente sensible, de sus grandes fortalezas y también de esas formas de pensar que, sin darnos cuenta, nos generan estrés y autoexigencia.
Si sientes que el mundo va demasiado rápido para ti, quédate.
Este es un espacio para bajar el volumen, respirar… y entenderte mejor.
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