Hoy quiero hablar de algo que parece pequeño… pero que en realidad puede cambiar por completo la dinámica de una relación:
los hobbies.
Porque muchas veces creemos que para estar bien en pareja tenemos que hacerlo todo juntos.
Que si a mí me gusta leer, al otro también debería gustarle.
Que si uno ama el deporte, el otro debería acompañar siempre.
Y cuando eso no pasa… empiezan las pequeñas frustraciones.
Pero ¿y si una relación sana no significa compartirlo todo?
¿Y si el verdadero equilibrio está en poder estar juntos… sin dejar de ser uno mismo?
Hoy vamos a hablar de cómo las parejas pueden combinar sus hobbies, respetar sus diferencias y convertir el fin de semana en un espacio de conexión — sin obligarse a cambiar.
@planeaconcalma
www.planeaconcalma.com