Vivimos en una sociedad que nos enseña a evitar el dolor de cualquier tipo, sin embargo, la madurez emocional se alcanza aprendiendo a atravesar los momentos difíciles.
Hoy reflexionamos sobre la importancia de aceptar lo incómodo, atravesar la frustración, resistiéndonos al hecho de sacarnos de encima rápidamente lo que nos provoca esa incomodidad.
Porque no todo lo que duele debe evitarse… algunas cosas deben enfrentarse.